Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo cuarenta y dos: Novios
Contemplo mi escritorio con martirio mientras un enorme puchero se forma en mi rostro. Por mucho que mis compañeros me hayan ayudado, tengo un montón de pendientes. Hay varios clientes que piden trabajar de manera expresa conmigo. Eso me reconforta y enorgullese; pero en momentos como este me martiriza. Cuatro semanas sin trabajar ha sido demasiado tiempo. Solo hice reposo, comí, me aburrí y volví a comer. Mi vientre comienza a abultarse y no sé si es po







