Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo cuarenta y ocho: Un príncipe y un secuestro
Me remuevo nerviosa en mi asiento por enésima vez. Me encuentro rodeada de mujeres embarazadas con estómagos enormes. No puedo dejar de mirarlas sin discreción alguna. ¿Yo también me pondré como ellas? Con veinte semanas de gestación mi vientre es notorio pero no muy grande. Sin embargo, he leído que a partir de los cinco meses los bebés comienzan a crecer con mayor rapidez. Me pondré como una vaca, me dolerá la espalda, mis pies luc







