JOAQUÍN
Regreso a casa después de pasar dos días inmejorables con Mía. Es imposible explicar todo lo que hemos estado viviendo juntos. Hace mucho que no disfrutaba de tanta paz; me desconecté, apagué todos los interruptores y me dejé llevar por su espíritu. Eso es ella, un alma libre, que contagia su magia a todos.
No quería irme de su casa. A pesar de la tragedia que han tenido que superar, viven felices y con amor, y eso se respira en el ambiente. Es lógico desear hacer nido en un lugar así.