Capítulo 63
Santiago
Helena pasó algunos días más, muy delicada todavía en el hospital. Me dolía que en todos los días que permaneció ingresada, no quiso verme ni saber de mí para nada y por ello me tuve que concentrar en la única mujer que me amaba mucho y que sí me quería a su lado, mi niña Julieta.
–Papi, has venido todos los días por mí al kínder.
Mi pequeña me abrazó con mucho amor, yo la cargué y la llené de besos.
–Sí, mi amor, así va a ser de ahora en adelante. Voy a venir a recogerte