Capítulo 64
Helena
Seguí asistiendo a pláticas con la tanatóloga después de dejar el hospital, ella me estaba ayudando a tener resignación de la perdida de mi bebé, pero en algo ella no me podía ayudar, en que yo pudiera sentir las ganas o el ánimo de ver a Santiago, pensaba en ocasiones que nunca debí perdonarlo ni reconciliarme con él.
–Cuñada, quiero que te pongas hermosa y que vayamos a dar una vuelta a la playa. Ya ha pasado tiempo desde que saliste del hospital y ya no corres peligro.
Lo