Mundo ficciónIniciar sesiónMartina se dio cuenta de que Angello estaba como en especie de un trance, le causó mucho dolor ver a ese hombre que siempre andaba con su prepotencia, desmoronado llorando, de inmediato lo abrazó, mientras lo consolaba pasando su mano e la espalda, y comenzó hablarle al oído —Ya Angello. No tengas miedo. ¡Ya pasó! Todo está bien. Tranquilo. Así lo fue tranquilizando poco a poco hasta que luego de unos momentos, había logrado c







