Mundo ficciónIniciar sesiónSu cara era una máscara de frialdad, y su voz no suavizaba mucho su expresión, se acercó el closet a colocarse un bóxer, un pantalón y una camisa—Mi hija escapó y en vez de darme la noticia, vienes a mi habitación a seducirme.
Ante sus palabras el enfado envolvió a Martina, se le acercó beligerantemente y levantó







