La confesión de Wen sobre los lobos y la misteriosa advertencia sobre no adentrarse en el bosque de nuevo dejan a Rowan en un estado de confusión y temor. Sus pensamientos se agitan mientras lucha por procesar lo que acaba de escuchar.
Rowan finalmente rompe el silencio con una mezcla de desesperación y determinación en su voz.
— ¿Qué demonios estás diciendo? ¿Qué sabes de mis hijas? ¿Por qué no puedo buscarlas?
Wen parece medir sus palabras antes de responder, como si estuviera decidiendo cu