El enfrentamiento entre el lobo blanco y Lían llegó a su punto más álgido en el momento que este le volvió a dar alcance y le arrojó contra el suelo. Los dos canes continuaban gruñendo y forcejeando en medio del terreno. La algarabía había hecho salir a los lobos de la manada, mismos que observaban con atención la pelea en la que está involucrado su líder, listos para intervenir si fuera necesario.
A pesar de su menor tamaño, el lobo blanco mostraba una ferocidad impresionante, pero simplemente