SED DE VENGANZA.
SED DE VENGANZA.
Presente…
―Ella está muerta… Gregori Petrova va a acceder a su herencia, afirma que está muerta.
―No, ella no está muerta. ¿Dónde está su cuerpo? Hasta no verlo, no voy a aceptar que mi mujer dejó este mundo.
Alexei se movía de un lado al otro en la cama, su frente se perló de sudor y sus manos se volvieron puños.
―No, ella no está muerta. No estás muerta. No… no… ¡No!
Alexei abrió los ojos y miró el techo de su habitación. Desde que Larisa le diera la noticia, no había te