CORAZONES ROTOS
Años atrás…
―Cuñado, ¡tengo que hablar contigo!
Alexei alzó la cabeza de los papeles y miró a su futura cuñada delante de él.
―¿Qué pasa, Natasha? ¿Por qué traes esa cara?
La mujer que tenía un gran parecido con su hermana, ambas tenían el cabello negro, los ojos verdes y los labios regordetes. Sin embargo, había algo que las diferenciaba, solo una había conquistado el corazón de Alexei.
La mujer apretó las manos y se mordió los labios, fingiendo una timidez que no sentía.