CALIENTE DENTRO DEL AUTO.
CALIENTE DENTRO DEL AUTO.
Su cuerpo se presionó contra él de ella, acorralándola mientras la besaba. Tatiana pudo sentir el arma en la parte trasera de su espalda, Alexei era la crueldad disfrazada de lujuria.
―Quiero follarte tan duro ―gruño mientras dejaba un reguero de besos en su cuello ―… quiero que me sientas durante semanas.
Tatiana observó el fuego en sus ojos y el deseo se acumuló dentro de sus muslos, su centro latiendo una y otra vez por él. Abrió sus labios y las palabras salieron