16 EL TRABAJO QUE REALIZAN
Serem lloró toda esa noche, en aquella lujosa habitación. Aquellas chicas como si fueran sus hermanas, le habían alimentado, habían curado las heridas que se había hecho en los pies por los tres días que caminó sin rumbo fijo.
Alison la había acompañado hasta que creyó que ella estaba dormida, después de eso dejó la habitación a hurtadillas para irse a la suya propia.
Serem no tenía queja de esas muchachas, que incluso no habían salido a «trabajar» esa noche con