Erik me cogió con fuerza mi brazo con su mano levantándome de mi silla, cruzando mi mirada con la Kevin que nos miraba con los dientes y los puños apretados, viendo como se iba acercando a donde estábamos, pero al levantarse mi suegra y acercarse a nosotros mi suegro, se quedó quieto en el lugar donde estaba. Nos marchamos del hotel arrastrándome mi esposo con él, haciendo caso omiso a lo que su madre le decía, entramos los cuatro en la limusina, llevándonos el chofer a la casa familiar. Cuando