C40-¿POR QUÉ LA DEFENDISTE?
Aaron solo observó y su mirada era fría, intensa, casi asesina. John aún tenía la mano en el brazo de Rachel, y eso bastó para que algo oscuro se encendiera dentro de él.
«¿Por qué diablos la tocaba así?»
No tenía derecho.
Ninguno.
Rachel era su esposa.
Su maldita esposa.
Y aunque fuera por contrato, aunque nadie lo supiera.
Era suya.
Con determinación, dio un paso hacia ellos, con una calma que no engañaba a nadie y, de inmediato, John se apartó, desconcertado por