C24- OBSOLETA.
C24- OBSOLETA.
Ajena al desprecio de Clarissa, Rachel se agachó para quedar a la altura de Leah y le entregó el regalo.
—Esto es para ti, cariño —dijo con una sonrisa.
Leah abrió el paquete con rapidez, y sus ojos se iluminaron al ver el libro de matemáticas divertidas.
—¡Me encanta! —exclamó la niña, saltando de emoción. Luego abrazó a Rachel con fuerza—. Gracias, mami.
Rachel sintió una oleada de emoción que la dejó sin aliento y abrazó a la pequeña, conmovida pero también nerviosa por las mi