C177-¿ESTÁS LISTO?
A las cuatro de la madrugada, la ciudad parecía suspendida en otro mundo, pero la oficina de Aaron estaba encendida como un faro. Él permanecía de pie frente a la mesa de reuniones, con ojeras profundas y la camisa arremangada, pero con los ojos claros, afilados y encendidos por un fuego frío que no dejaba espacio al cansancio.
A su alrededor, su equipo legal y dos personas de absoluta confianza revisaban documentos. En la pared, una pantalla mostraba el rostro de Anton, sonriente, impecable, dando una entrevista reciente.
Aaron lo miró sin parpadear.
—No vamos a defender el contrato matrimonial.
Uno de los abogados levantó la vista.
—¿Seguro? Es el eje del ataque.
—Justamente —respondió Aaron—. Ese es el señuelo.
Caminó hacia la pantalla y señaló un diagrama lleno de flechas.
—Durante los últimos meses rastreamos transferencias irregulares —continuó—. Pagos pequeños, constantes, desviados a cuentas offshore. Todas conectadas a un proveedor fantasma que solo existe