C177-¿ESTÁS LISTO?
A las cuatro de la madrugada, la ciudad parecía suspendida en otro mundo, pero la oficina de Aaron estaba encendida como un faro. Él permanecía de pie frente a la mesa de reuniones, con ojeras profundas y la camisa arremangada, pero con los ojos claros, afilados y encendidos por un fuego frío que no dejaba espacio al cansancio.
A su alrededor, su equipo legal y dos personas de absoluta confianza revisaban documentos. En la pared, una pantalla mostraba el rostro de Anton, sonr