C167-PROMETELO.
C167-PROMETELO.
La mañana entró despacio por la ventana de la cocina y Aaron estaba arrodillado frente a Rachel, con una sonrisa tan abierta que a ella le dio risa antes de que él dijera nada. Apoyó la mano con cuidado sobre su vientre, como si temiera despertarlo.
—Buenos días… —susurró—. Mis pequeños.
Rachel lo miró, divertida.
—Sabes que aún no puede oírte, ¿verdad? ¿Y por qué sigues hablando en plural?
—Claro que puede —respondió él muy serio—. Y en cuanto a lo otro, porque sé que serán tre