C160-¡MELLIZOS, GEMELOS... O QUIZAS TRILLIZOS!
C160-¡MELLIZOS, GEMELOS... O QUIZAS TRILLIZOS!
—Entonces dime exactamente dónde estamos.
Aaron sostenía el teléfono con una mano, la mandíbula tensa y los ojos fijos en la ventana, pero sin ver nada.
Del otro lado, la voz del abogado sonó firme y profesional.
—La denuncia procede, Aaron. Y es seria. Abandono de menor, ocultamiento deliberado de identidad, fraude y obtención de beneficio económico a cambio de la renuncia a derechos parentales. En términos simples: dejó a Leah, vendió a Melody y ocultó que eran mellizas.
Aaron cerró los ojos un segundo.
—¿Puede salirse con la suya?
—No fácilmente —respondió el abogado—. Tenemos pruebas, además del hecho de que reaparezca ahora, cuando hay patrimonio y estabilidad, juega en su contra. El juez no ve eso con buenos ojos.
—¿Y las niñas? —preguntó Aaron, con la voz más baja—. ¿Puede acercarse a ellas?
—Por ahora, no —dijo el abogado—. Con la orden preventiva que solicitamos, cualquier contacto directo sin autorización judicial la pone en de