Massimo se incrementó de odió, se sintió tan humillado por parte de Israel, que quiere acabarlo y hacerlo sufrir, no piensa quedarse de brazos cruzados luego de tal humillación, así que pensará en que podrá hacer para arruinar a Israel.
Lo peor de todo es que al regresar al salón de juntas, los inversionistas no están.
—¡Esto no puede estar pasando!— exclamó furioso y luego empuña su mano derecha, la lleva a su boca y muerte soltando un grito ahogado
Cuando Mariano llega al lugar que le dijo S