POV NOAH
—Por dios Hailey, no iré… estoy muy cansado —negué por cuarta vez, pero esta mujer si que era insistente.
—No acepto un no como respuesta —se sentó en la cama, lo que me hizo fruncir el ceño de inmediato—. No conozco a nadie en esta ciudad, aparte no todo el tiempo puedo tener estas oportunidades de turistear en medio de un trabajo.
Mi ceño se frunció aún más, cuando se quitó sus sandalias y gateó hasta donde estaba, recostado en el respaldar con mi laptop entre las piernas, tenía que