—Oficialmente libres —alzó las manos y empezó a saltar mientras reía.
No dije nada, simplemente la observé, estaba demasiado feliz desde que supo en el descanso que tuvimos que ambas volveríamos juntas a Nueva York, tenía que admitir que también lo estaba, pero mis nervios por el viernes me tenían controlada, no dejaba de pensar en ese día, anhelaba que llegara lo más pronto posible, como también quería que se tardara una eternidad.
¡Ni siquiera podía entenderme y no trataría de hacerlo o queda