capitulo 22

Con aprensión, o tal vez horror, Angela vio a su madre bajar del taxi yal conductor entregarle su maleta. Después, la mujer se acercó a ellos con una mezcla de sorpresa y preocupación.

–Qué…sorpresa–dijo Angela.

Su madre esbozó una amplia sonrisa, demasiado amplia. Como si Dante no estuviera allí.

–Quería venir a Nueva York a probar algunos restaurantes. Dante sonrió.

–Claro que sí.¿Quétal el PerSe? Justo acabo de mencionárselo a

Angela.

–Nunca he estado, pero m egustaría probarlo.

Angel
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