Se da la vuelta y apenas oculta una mueca cuando me ve sosteniendo el asiento para auto de Lukas. “Lo siento, pero no puedes entrar. Mi hermano no quiere problemas. Simplemente deja sus cosas en la acera y vete”.
Estoy a punto de preguntarle a Brigitte con quién diablos cree que está hablando, pero Amira se interpone entre nosotros justo a tiempo con una mano en mi pecho. “Te veré arriba, Bridge, ¿de acuerdo? Quiero hablar con Dante”.
Brigitte busca agarrar el asiento de Lukas al pasar. Aparto