—¿Estás nervioso? — le preguntó Calisto a Abner mientras se dirigían a la reunión donde negociaría ciertos proyectos de la empresa, mismos que su abuela le había designado con el fin de que el joven Barbaren demostrara su habilidad dentro de los negocios. Habilidades que se suponía venía desarrollando gracias a la asesoría de Calisto.
— No — aseguró él con seriedad — es solo que te molesta él hecho de que tengo que demostrar que soy bueno para algo — dijo soltando un fuerte suspiro.
— Todos en