Capítulo 80: Una difícil situación.
Claudia respiró entrecortadamente, un preludio entrecortado de las lágrimas que ahora nublaban su visión.
Esta vez no nacían de la molestia ni de la desconfianza, sino de un cóctel de conmoción, incredulidad, dolor que le produjo la noticia que se apoderó de su garganta.
—¿Estás hablando en serio? —Su voz temblaba, enhebrándose en el silencio.
Buscó en sus ojos un destello de broma, una señal de que todo aquello era un mal chiste, incluso un cruel engaño. Pero él se mantuvo firme, un centine