Capítulo 78: La madre de óscar.
Los dedos de Alanis equilibraban delicadamente el último bloque de su altísima torre, sacando la lengua en señal de concentración.
Su creación, un caprichoso mosaico de colores, se tambaleaba precariamente, amenazando con derrumbarse en cualquier momento. De repente, una sombra se cernió sobre su obra maestra cuando dos chicos de su clase, con una sonrisa burlona en la cara, se acercaron a la mesa.
Sin previo aviso, dieron un manotazo a las torres, haciendo que los bloques multicolores repiqu