Capítulo 40: Vínculos inquebrantables.
Andrew se quedó afuera, sin atreverse a entrar, pero escuchando la conversación que se daba en el interior del despacho.
Entretanto, el pesado silencio que reinaba en la habitación sólo fue roto por el sonido de la silla de Angus al levantarse, con una mirada decidida, pero cansada. Caminó hacia Leonor, con un aire cargado de frustración, y quizás de irritabilidad, y hasta con una inquietante desolación que se aferró a las paredes como un espíritu inoportuno.
Extendió la mano, buscando instint