Capítulo 22: Una mentira que se escapa de las manos.
El silencio que se había instalado en el interior del vehículo era espeso, casi tangible. Claudia permaneció inmóvil, su mente un torbellino de emociones y pensamientos que no conseguía ordenar.
Andrew, consciente del efecto de sus palabras, la miraba furtivamente por el rabillo del ojo mientras conducía, esperando alguna señal que nunca llegó.
Entretanto, las palabras de Andrew retumbaron en la mente de Claudia, como un eco en su corazón. Su mente comenzó a dar vueltas, tratando de procesar l