80. Eres la mejor
80. Eres la mejor
Parker levantó la cabeza de manera abrupta cuando la puerta de su apartamento cedió ante los golpes que provenían del exterior. En su mano había un vaso de whisky medio vacío y sobre la mesa, un polvo blanco que congeló la sangre de Nathan Coleman.
Tras encontrarse con las fotos de Hanna siendo infiel con un compañero de rodaje, él no dudó en correr al apartamento de Parker. Aunque estaban enfrentados, seguían siendo padre e hijo.
—¿Qué demonios haces aquí? —gruñó Parker con