41. Déjate llevar
41. Déjate llevar
«Quédate…»
«No quiero estar sola.»
Justin no se escandalizó por la petición. Livi había sufrido un ataque; era normal su necesidad de sentirse acompañada. No había razones para pensarlo mucho; la miró y negó.
—Tengo que coordinar a mis hombres, lo siento —se disculpó.
La mano de Livi se apretó un poco más alrededor de su muñeca; sus dedos buscaron el contacto con su piel.
—Por favor —pidió ella, suplicante.
Quedarse era un error, Justin lo sabía. Además del miedo, Livi había be