37. Tú me elegiste
37. Tú me elegiste
Layla, con discreción, observó el numerito de Parker; podía imaginar lo frustrado que se sentía, pero también podía adivinar lo peligroso que eso lo convertía. No se había olvidado de su asalto en la oficina; no se lo mencionó a Nathan para no crear roces entre ellos antes de finalizar la filmación. Había muchos millones invertidos y el trabajo de mucha gente para tirarlos a la basura, por basura como Parker.
Bebió un sorbo de champán con elegancia, sonrió cuando alguien dijo