120. Voy a retirarme
120. Voy a retirarme
«¿Quieres ser mi novia, Marina González?»
Un pequeño revuelo se escuchó en el jardín antes de que un silencio sepulcral se adueñara de todos.
Marina se tensó como la cuerda de un arco a punto de disparar; su estómago se llenó de mariposas que aleteaban sin parar. Su corazón se aceleró hasta llegar a pensar que iba a salir de su pecho.
—Parker… —musitó sin poder creer que le hiciera aquella pregunta. ¿Qué debía responder?
Su corazón le suplicaba que aceptara, pero la razón l