105. Lo siento
105. Lo siento
El silencio en la sala fue sepulcral. Kevin arrodillado frente a Gemma Rottman no lucía como un hombre que esperara ansioso un sí. Parecía un hombre condenado, no había manera de poder ocultarlo. Sus ojos apagados, su voz resignada, su rostro tenso lo decían todo.
Gemma se había sentido muy atraída por Kevin desde que lo miró por casualidad en las instalaciones de las joyerías de su padre unos días atrás. Cuando lo encontró en la fiesta, no había perdido oportunidad para acercar