Capítulo 338
Justo después de que Camila enviara el mensaje, oyó unos pasos tenues detrás de ella. Con movimientos rápidos, dejó el teléfono sobre la encimera y se lavó la cara. No quería que Brandon la viera en ese estado, así que cuando se dio la vuelta, su expresión había vuelto a la normalidad.
Brandon, quien ya había entrado en la cocina, al ver sus ojos enrojecidos, se apresuró a preguntar:
—¿Qué pasa?
—Todo bien. Es el chile. —Camila señaló el chile en la tabla de cortar y dijo con t