Me marché del salón, cerré la puerta para marcharme hasta la misma entrada de mi casa con el móvil en la mano, una vez que estuve fuera de la casa y sin decir nada Arianna siguio hablandome
— ¿Te escucha alguien? — preguntó
— No Arianna, estoy sola en la puerta de mi casa — respondí
— Está bien monina, quiero que a las ocho de la noche, cojas tu coche sin decir a donde vas, te marches al hotel que te indicaré por una ubicacion y subas a la habitación que te mande, pero eso sí, si quieres volver