Para esa noche, me vestí con un vestido corto color ocre claro y escote cuadrado y zapatos de tacón fino a juego con el vestido que me compre el día anterior, una vez arreglada me quedé mirando a mi marido mientras se vestía, con un traje azul oscuro resaltando sus preciosos ojos y una camisa blanca.
— Estás demasiado guapo señor Capri — le dije rodeando su cuello con mis brazos provocando
— Me deseas di la verdad, pero no te preocupes cariño, que esta noche te haré otra vez madre porque nada m