Adrianna colgó la llamada inmediatamente después de darme las instrucciones, me quedé unos segundos con el móvil en la mano mirando al vacío, dándose cuenta enseguida el doctor y Giuliano.
— ¿Quién te ha llamado Bianca? te has quedado pálida mi amor — me dijo mi marido acariciando mi mejilla con sus dedos
— No pasa nada, se han equivocado, necesito ir al baño — le respondí sintiendo cada vez más fuertes las náuseas
Me levanté enseguida de la silla, saliendo a toda prisa de la consulta sintiendo