El chofer nos llevó hasta una pista de aterrizaje donde estaba el avión privado de mi marido. Una vez que llegamos a Milán, subimos a la limusina que nos esperaba en la misma pista, marchandonos a nuestra casa, cuando llegamos me fui a nuestro dormitorio subiendo mi equipaje el chofer, entre en el cuarto de baño corriendo ya que las nauseas se hicieron presentes nada más llegar, vomitando vi a mi marido detrás de mi, me lave la cara y los dientes girando para salir del cuarto de baño bloqueand