La cena estuvo muy amena, salvo las caricias en mi entrepierna que Alessandro me daba con una de sus manos, poniendome en compromiso delante de Giuliano, aunque este no se daba cuenta de lo que me pasaba. Me disculpe con los tres para acercarme al cuarto de baño y refrescarme un poco, pero me acompaño Adrianna, poniéndome dentro más nerviosa.
— ¿Cómo se portó contigo Alessandro en la cama? según he escuchado es un verdadero león — me dijo
— No lo sé, acuéstate con él y me lo cuentas a mí — con