73. MIO.
Narrador Omnipresente.
Salvador regresa al castillo. Antes de buscar a sus amigas, decide pasar por su recámara. Júpiter le había dicho que aún le pertenecía, pero, para su sorpresa, cuando llega distingue la silueta de una mujer en el balcón.
—¡Vanessa! —susurra, sintiendo cómo su corazón se acelera y late desenfrenadamente.
Ella, al escuchar esa voz que ha habitado en sus sueños durante los últimos dos meses, siente un nudo en la garganta. Sus manos sudan, sus piernas tiemblan, pero el deseo