UDEN. CAPÍTULO 15. Cosas mucho peores
UDEN. CAPÍTULO 15. Cosas mucho peores
El silencio que siguió fue breve, pero cargado, denso, como si algo invisible se tensara entre los dos, y entonces Dax dejó de discutir.
Se inclinó, y antes de que Camila pudiera reaccionar, la levantó sin esfuerzo, echándosela sobre el hombro como si no pesara nada.
—¡Suéltame! —protestó ella, golpeándole la espalda con el puño—. ¡Estás loco! ¡No quiero ir contigo!
Dax no respondió, simplemente caminó, firme, decidido, ignorando los golpes y las protestas.