CAPÍTULO 48. Un pasado con nombre
Mark se apoyó en el respaldo del sofá y la observó., intentando disimular que sus dientes se apretaban incluso con el más mínimo recuerdo.
—No te preocupes. Tenemos toda una vida por delante para que te cuente mis tragedias. No es neces...
—Lo único que no quiero —lo interrumpió ella, porque entendía muy bien esa necesidad de esconder las dificultades— es que esa tragedia se revuelva como un animal venenoso y venga a morderme el trasero cuando menos lo espere.
Y no hubo ni siquiera un breve fil