CAPÍTULO 138. El negocio equivocado
Lauren observaba en silencio, analizando cada palabra, cada gesto; y precisamente por esas llamadas estaba comprendiendo lo esencial: Boyce estaba huyendo.
Le había robado dinero a su jefe y ahora estaba tratando de escapar antes de que lo alcanzaran.
—¿Puedes darme agua? —preguntó Lauren con voz tranquila, cuando él terminó otra llamada y lanzó el teléfono sobre una mesa.
Boyce la miró con irritación, como si recién recordara que ella estaba allí.
—¿Qué?
—Estoy embarazada —añadió ella, manteni