Capitulo 36.
-¿A dónde dijiste que vamos?-Le pregunté a Salvatore y me mira entrecerrando los ojos por unos cortos segundos.
-No te dije hacia dónde vamos-Vuelve a mirar a la carretera- Y tampoco lo haré, se supone que es una sorpresa.
-No se vale, mejor dime.
-No.
-Es que no me gustan las sorpresas, son muy... Sorpresivas.
Rie entre dientes.
-Eso ni siquiera tiene sentido.
-Para mi lo tiene, porque no me gustan las sorpresas.
-Muy bien-Detiene el auto sin apagar el motor-Ya estamos cerca así que mej