Capitulo 29.

La primera vez que tuve que sentarme en el comedor principal me sentí bastante incómoda, pero eso no se compara a lo que siento ahora que está el señor Massimo presente.

Puedo sentir su intensa mirada de vez en cuando y eso no me deja pensar en otra cosa.

Intente llevar el cubierto a mi boca y note mis leves temblores.

''No seas tonta, no te está mirando''-Me aseguro a mi misma, pero debo confirmarlo.

Levanté la vista disimuladamente y miro primero a Salvatore sentado frente a mí, después, de r
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