Capitulo 26.
-Esto es adictivo-Le confieso a Salvatore en voz baja, y con la respiración entrecortada.
Estoy acostada frente a él, apoyada en mi lado izquierdo y el en su lado derecho, ambos sobre su cama y cubiertos por una pequeña capa de sudor.
-Tu eres adictiva... -Responde después de varios segundos, al mismo tiempo en que acerca su dedo índice a mi rostro y comienza a recorrerlo con extrema suavidad, es algo que le gusta hacer seguido y yo solo me quedo observándolo con una sonrisa-Eres tan adictiva q