Capitulo 11.
El sueño y yo no nos reconciliamos durante toda la noche...
Mi cabeza no paraba de dar vueltas, y yo tampoco sobre aquellas sabanas blancas.
Recuerdo haber llorado unas cuantas veces durante mi desvelo, sintiendo la enorme culpa de haberlo estropeado todo.
Y aún cuando estaba segura de que lo sucedido con Salvatore no era producto de mi imaginación, anhelaba que hubiese sido así. Un simple sueño del cual me avergonzaría a solas, pero no, dejé que sucediera, estúpidamente había dejado que el