CAPÍTULO 42. Me agrada, señor Hamilton
CAPÍTULO 42. Me agrada, señor Hamilton
La esquina de la Avenida Madisson con 8va era un lugar bastante concurrido. Justo a un lado quedaba uno de los edificios de oficinas más grandes si se exceptuaba al grupo HHE.
Scott accedió a aquel estacionamiento y bajó dos niveles de sótanos hasta ver al fondo un par de camionetas negras. Varios hombres estaban afuera, su abuelo entre ellos. Junto él había una mujer mayor, como de unos cincuenta años, alta, rubia y con aspecto tan controlado que podía tr