CAPÍTULO 23. ¡Está bien, señoras y señores, ella está bien!
CAPÍTULO 23. ¡Está bien, señoras y señores, ella está bien!
Del pecho del CEO salió un gruñido corto y furioso y luego le habló al médico.
—Necesito hacer una llamada telefónica. ¿Puede ayudarme, por favor?
El doctor le prestó su teléfono y cinco minutos después Gerard Hamilton le respondía.
—Abuelo, necesito que vengas de inmediato. Sí, lo más rápido posible. Claro que pasó algo, siempre pasa algo... ¡Ah! ¡Y trae a Daniel, lo vamos a necesitar!
Pero por más que Scott protestó, el médico no lo